Proyecto Ganados Pineda García

Ganados Pineda García

AGALSA

La experiencia de Vanesa García nos lleva a una pequeña localidad en la Sierra de la Demanda burgalesa: Alarcia, para conocer de primera mano como afrontan su día a día y su futuro una joven familia que ha apostado por vivir de la ganadería extensiva en un municipio de Alta Montaña.

Alarcia se encuentra en un entorno de ensueño a tan sólo 35 Km de Burgos capital y  destaca por su impresionante riqueza medioambiental y paisajística.  Es la primera localidad del Valle de San Vicente, al que se accede desde Burgos por la carretera de Ibeas a Pradoluengo y es una pedanía del Ayuntamiento de Rábanos

El proyecto

Sierra de la Demanda

El censo de este pequeño municipio de la Sierra de la Demanda no llega al medio centenar de personas y a penas  son 5 casas las que permanecen abiertas todo el año. El invierno aquí son 9 meses y muy duros, ya que a veces hay nevadas que impiden el paso de autobuses. Sólo tenemos un bar y no hay más servicios, pero cómo sólo estamos a media hora de Burgos nos podemos acercar allí con relativa frecuencia para todo lo que necesitamos.

Nos trasladamos aquí porque se nos presentó la oportunidad de poder comprar una ganadería extensiva de bobino. El padre de mi marido era ganadero en Villasur, otro pueblo de la comarca que está a 10 Km de Alarcia. A mi marido,  siempre le ha gustado la ganadería y era una actividad que conocía y domina perfectamente pues había trabajado en ello con su padre. Además la cercanía a Villasur, su pueblo de origen, hacía que conociera perfectamente la comarca y sus posibilidades y también a gente del pueblo, lo cual nos facilitó mucho la llegada y la adaptación.

En definitiva, podría decir que lo que me ha traído a vivir al medio rural han sido mi pareja y el trabajo.  En  la ganadería  el trabajo es diario, y es muy importante estar siempre al pie del cañón para poder atenderlo bien, además, como habíamos realizado una inversión tan fuerte lo más sensato y más viable económicamente era quedarnos a vivir en la casa del pueblo. Cuando nos vinimos teníamos un hijo, ahora tenemos tres y dos han nacido viviendo en el pueblo.

Un entorno maravilloso

En Alarcia el entorno es maravilloso, los pocos vecinos encantadores y el anterior propietario de la ganadería nos ayudo, informó y facilitó mucho el traslado y la adaptación, pero hemos hecho una apuesta muy fuerte y una inversión muy grande para instalarnos aquí, por eso, nuestras mayores preocupaciones iníciales y actuales son la rentabilidad económica de la explotación para poder ir viviendo dignamente y haciendo frente a los numerosos pagos.  En este sentido, es importante señalar que aunque existen oportunidades de vida en el medio rural, aquí nadie regala nada, como en todos los sitios el sacar adelante los proyectos personales de vida implica riesgo y por supuesto mucho trabajo.

Yo era urbana y antes de venir a vivir aquí no sabía nada de ganadería y jamás me había planteado trabajar en este sector, ni esta vida. Como quien dice, no conocía ni las vacas, ¡si me lo llegan a decir…! he ido aprendiendo sobre la marcha, todavía recuerdo la primera vez que tuve que ayudar a parir a una vaca, no podía parar de peguntarme ¿qué hago aquí?

Bien adaptados

Después de estos años viviendo en el pueblo, debo reconocer que me he adaptado bastante bien y mi familia y yo disfrutamos de una vida muy tranquila en contacto con la naturaleza y en la que lo niños crecen en libertad, bajar a Burgos a por cualquier cosa que necesitemos es sólo media hora, así que estamos muy felices. Sin embargo, no podemos obviar algunos inconvenientes de vivir en una aldea tan pequeña como son las limitadas relaciones sociales que tenemos a diario, es imposible juntarse con amigos de tu edad, los niños se van haciendo mayores y quieren estar con amigos. Otro problema muy grande es el acceso  diario a los servicios educativos, que a veces es muy complicado. Actualmente mi hijo el mayor está estudiando en Belorado, porque aquí cuando nieva  pasa la pala quitanieves a una hora que el autobús escolar ya no puede acceder y no es lo mismo perder 10 días colegio en primaria que en bachiller. Desde luego, no hace falta estar en una ciudad para estar a gusto pero,  seguramente, en un pueblo sin los inconvenientes de las nevadas y en el que haya una media docena de familias con niños resulte mucho más fácil vivir durante todo el año que en Alarcia.

Garantizar el futuro de los pueblos

Si queremos garantizar el futuro de los pueblos,  es importante que las administraciones favorezcan políticas de creación de empleo, ofrezcan facilidades de acceso a la vivienda y principalmente de mantenimiento de servicios básicos en el medio rural. Creo que la diferencia fundamental  entre los pueblos que logran fijar población y los que la pierden, está más que nada en los servicios que tienes en el pueblo.  Si en un pueblo tienes servicios prefieres quedarte en él, pero si careces de ellos, te ves obligado a trasladarte a donde los puedes tener cerca.

Es necesario la coordinación de todas las políticas estatales, regionales, provinciales y locales para favorecer la creación de empleo en el medio rural,  que facilite la llegada de nuevos pobladores y poder salir de este círculo vicioso: ya que menos población significa menos servicios y menos servicios menos población. Esperemos que todas las iniciativas que se están poniendo en marcha en este sentido, den buenos frutos antes de que sea demasiado tarde.

 

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AGALSA

El territorio de Agalsa se encuentra en el sudeste de la Provincia de Burgos, agrupando a 55 municipios (114 Entidades Locales), alrededor de la Sierra de la Demanda, un alargado macizo montañoso, perteneciente al Sistema Ibérico. Sus límites los definen;  al norte el Camino de Santiago, al este la Comunidad de La Rioja, al sur la comarca de Pinares Burgos-Soria y al oeste el territorio de Lara, integrado en el grupo.

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