Proyecto EL PUCHERO DE VILLASUR

Agricultura ecológica

AGALSA

El Puchero de Villasur, es una iniciativa privada de agricultura  ecológica  y reparto cercano que se desarrolla en las huertas de Villasur de Herreros (Burgos).  Se trata de una propuesta agrícola basada en el equilibrio del agro ecosistema, que labra la tierra con tracción animal, y prescinde de productos químicos en sus cultivos.

Desde esta pequeña empresa, Alicia, David y Román establecen una relación directa entre producción y consumo,  que se facilita  por el conocimiento profundo de ambas partes, y con la que pretenden reconectar a las personas con la tierra a través de la alimentación para que el consumo tenga un reflejo positivo sobre el territorio y sus habitantes. De esta forma, han conseguido dar vida a tierras que se encontraban en desuso produciendo alimentos sanos y cercanos y generando empleo en el medio rural.

https://elpucherodevillasur.wordpress.com/

679 857 663

El proyecto

Una experiencia vital

Uno de los promotores de este proyecto,  Román Travel Lafuente nos presenta la iniciativa y nos comenta su experiencia vital en torno a una actividad que inicio hace casi 14 años cuando desde Madrid se vino a Villasur de Herreros, que era el pueblo de su madre y en el que había pasado varios veranos de su infancia y juventud. Entonces, decidió instalarse en este municipio burgalés para echar a andar la panadería ecológica La Artesa. Antes de plantearse está decisión, ya se había acercado al movimiento ecologista y a la cuestión rural, al tiempo que se formaba en el ámbito de la agronomía. En esa época, los productos que se cultivaban en las huertas eran para el autoconsumo pero en 2014 se ideó ya el sistema de cestas y de distribución directa.

El término de Villasur de Herreros está situado al centro-este de la provincia de Burgos  en el valle del alto Arlanzón al pie de la Sierra de la Demanda y a unos 20 minutos de la capital de provincia. Comprende dos núcleos de población: Villasur y Urrez entre los que no llegan a los 300 habitantes. Desde sus orígenes ha sido un importante cruce de caminos y es una de las principales puertas de entrada a la Sierra de la Demanda.

El funcionamiento

Román nos explica toda la filosofía y funcionamiento del Puchero de Villasur:

Nosotros tratamos de asentarnos en el territorio sobre una base campesina, de relación y cercanía a la tierra y de convivencia que cuida a los seres que habitan en el entorno.  El campesinado implica una base productiva asentada en los recursos naturales o en la tierra y sobre todo desde un cuidado específico. Un agricultor puede ser campesino o puede no ser campesino, yo creo que esa es la diferencia.

Actualmente somos tres personas dedicadas al proyecto, pero hay que destacar que hay personas en torno al proyecto, vecinos, vecinas del pueblo, familiares, amigos que dan mucho apoyo y ayuda. Sobre todo ahora la ayuda vecinal con el tema de la alubia es una pasada la implicación que tienen las vecinas con nosotros.

Los medios utilizados hasta el momento no son un gran patrimonio, pero se ajusta a la dimensión productiva que tenemos que es pequeña y nos permite tener una economía reducida que acompañamos de otras labores y una forma de vida que nos permite seguir aquí.

  • La tierra: afortunadamente hemos recibido cedidas o prestadas por propietarios de Villasur (la mayoría mujeres, quizás sea coincidencia)
  • Vivienda familiar.
  • Una serie de recursos productivos: una furgoneta, aperos de labranza, un tractorcito, dos yeguas y pajares.

Actuaciones

En cuanto a las actuaciones realizas durante 5 años hasta ahora, son básicamente la producción de hortalizas y su distribución. Casi todo lo que producimos lo distribuimos nosotros sin intermediación de nadie más, eso es condición prácticamente sine qua non para poder vivir con una hectárea de huerta a estas altitudes. Si consigues distribuir y que se responsabilice mínimamente quien recibe el producto, también con ese compromiso, en la cercanía y sin intermediarios se puede hacer. Si empiezas a ampliar la escala y necesitas intermediarios no es viable.

La forma de distribución de la producción es a través del reparto semanal de cestas con  nuestros productos. Más de 40 hogares y varios negocios de restauración,  reciben su cesta semanal de hortalizas ecológicas cultivadas en las huertas de Villasur de Herreros.

Otra cosa que estamos empezando a desarrollar es el tema de la conserva, utilizar la transformación para aprovechar el excedente que hay en verano y en otoño y poderlo trasladar a invierno y primavera que es cuando más escasez hay. En ese sentido estamos empezando a hacer planteamientos a nivel municipal, es muy inicial aún.

Nuestro Proyecto tiene varios beneficiarios,   por una parte los consumidores finales,   nosotros mismos y el propio pueblo con nuestra actividad, con estar allí todo el año, con la relación con los vecinos y la colaboración en actividades (hacer la leña, las regueras…) Aquí la labor tiene una extensión social si nos centramos en la elaboración del producto, lo que significa habitar allí y demás, de la relación directa se beneficia también el entorno y el pueblo. Eso es un poco lo interesante ya que se trata de una actividad que está propuesta de una forma que busca precisamente fomentar las relaciones del pueblo. Nosotros buscamos un proyecto que trate de fijar a la población y abrir nuevas posibilidades para que otros puedan también aprovechar las posibilidades que ofrece el lugar.

Alternativa de alimentación

Igual que con la panadería ecológica la artesa y otros proyectos comunitarios similares, con el puchero de Villasur ha llegado gente nueva al pueblo para asentarse con una base productiva basada en la tierra y los productos naturales. Es un gran impacto positivo en el territorio. Y este es el caso de David y Alicia, que llevan un año en Villasur, y ya conocen muy bien la “vida campesina”. Ambos vivían en un entorno urbano y estaban deseosos de salir de él. Este proyecto les aporta aprendizaje y motivación; un oficio, el conocimiento del proceso de desarrollo de un proyecto colectivo y “el desafío de ofrecer alternativas para una alimentación más sana, cercana y respetuosa”.

Otro de los logros importantes de estas iniciativas,  es el ambiente social que se ha generado en el pueblo, de gente que habita de forma constante sobre la base de este pequeño proyecto y gente que está allí también que comparte mucho con nosotros. Ese ambiente social de vecindad, de colaboración, de confianza, potencial para generar otras realidades u otros proyectos productivos, lúdicos, de salud (nos juntamos durante el invierno para procurarnos cuidados: estiramientos, masajes…)

A nivel económico es un mantenimiento de subsistencia. Hemos ampliado un poco, hay una progresión, no hemos alcanzado unos niveles en los que haya cierta holgura, pero el proyecto va para adelante, se mantiene, subsistimos que está bien. Un resultado es que cada vez hemos ido ofreciendo una alternativa de alimentación local cercana a más gente de Burgos.

Es verdad que no faltaron muchas  dificultades en los primeros tiempos, las más importantes, las derivadas de  las carencias de conocimientos prácticos, no sólo de la actividad sino también del lugar. En la agricultura es corregir las cosas de año en año, entonces yo creo que vamos mejorando cosas cada año. El primer año haces cosas que podías haberte ahorrado, trabajos que no sirven para nada, complicaciones innecesarias…

Foco de emprendimiento

En nuestro caso, el disponer de bienes familiares como locales, pajares o vivienda, nos ha facilitado mucho, pero el que no disponga de eso… lo tiene más  complicado, porque en el medio rural cada vez cuesta más luchar con la burocracia, la legalidad y la especialización a que lleva el urbanismo. Aquí las administraciones locales sí que tienen un papel importante.

A pesar de las distintas dificultades, en general estamos muy satisfechos y nos gusta presentar nuestro proyecto porque creemos que puede tener varios efectos replicables como son:

  • El hecho de poner el foco de emprendimiento a un proceso grupal y aplicar unos principios a tu vida. Los principios que para nosotros pueden ser el de cuidado, el de campesinado, el de la cercanía… adaptarnos a esos principios yo creo que son la principal aportación y a partir de ahí si la vecindad entiende y percibe que nuestro trabajo y nuestra presencia cotidiana es positivo, el apoyo de la vecindad en forma de facilitar aquello que tienen y no usan, en forma de bienes e inmuebles como la tierra, viviendas en desuso.
  • El valor  de la cercanía, de la ausencia de intermediarios.
  • La cuestión de los trabajos manuales reduciendo la carga tecnológica y la dependencia a su vez. Para nosotros la tracción animal lleva una atención, una dedicación, un trabajo, un aprendizaje que vamos teniendo poco a poco.
  • El conocimiento del medio cercano, se está perdiendo a marchas forzadas, la gente no conoce su pueblo, no conoce los parajes, las fuentes.
  • La motivación por relacionarte con tus vecinos y vecinas y no quedarte apartado, interesarte por ellos aunque tengamos planteamientos diferentes. Ese aprender a convivir que no ocurre en una ciudad. Somos personas que queremos vivir con toda normalidad que nos gusta relacionarnos y que queremos tenernos en cuenta unos a otros, Yo creo que esa perspectiva es un acierto si se va a pensar en repoblaciones o en gente que vuelve al pueblo.

Fijar problación

Pero para fijar población en el medio rural no sólo es necesario contar con gente emprendedora y con iniciativas, desde nuestra experiencia creemos que son varias las cosas que es necesario cambiar como: – La accesibilidad a la vivienda, viviendas hay de sobra, pero la cultura del propietario de aquí es de “no al alquiler”. Es una cerrazón al alquiler y una no necesidad de venta, por lo tanto te pueden pedir un precio desorbitado, lo cual va en contraposición con un bien común y una necesidad común. Al final lo que buscamos es que los pueblos tengan vida. Otra opción sería que los Ayuntamientos tengan capacidad de hacer vivienda social y dar una alternativa a la gente que quiere venir a vivir y que quiere venir a trabajar al pueblo, ya que la cultura de propietarios no permite eso.

Las experiencias que conozco de los pueblos que ganan población  tienen unos rasgos comunes:

  • La existencia de una actividad cultural, artística… que atrae, favorece y satisface a un público actual que no va sólo a trabajar. Si no se dinamizan las actividades del pueblo, si sólo se plantean actividades para el verano la gente no se quiere quedar todo el año en el pueblo.
  • Implicación institucional o personal para solucionar las situaciones de conflicto o enemistad o ruptura social que pueda haber en el pueblo. Que los conflictos se enquisten, no pase nada, pasen décadas, nadie intervenga ni se preocupe de eso, cuando tradicionalmente había estamentos, organismos o instituciones sencillas locales destinadas a eso.
  • Lugares donde la propiedad no ha sido un impedimento como los pueblos ocupados de Navarra, que han ganado población y algunos están más ocupados probablemente que nuestros propios pueblos.

Un lugar, una forma de vida

Personalmente para mí el medio rural es un refugio.  Aquí he encontrado un lugar, una forma de vida que no es que sea tranquila (porque no lo es en el sentido que estamos todo el día haciendo cosas, no podemos aburrirnos porque no nos da tiempo) es armoniosa. Cómo me siento yo con los ciclos de la tierra y del cielo, cómo me sientan a mí que me importe el día y la noche, que me importe el frío y el calor, que me importe la lluvia y la nieve. En la ciudad me da igual que llueva o que nieve, sea de día o de noche, tengo mis horarios iguales entro a la misma hora, salgo a la misma hora sin importar lo demás. Estoy en un contacto directo con lo natural, me siento parte de ello.

Luego a nivel social, están las relaciones, el aprender a convivir, ese vivir en conjunto y esa calidad humana. Que me importe  lo que les sucede a los demás, que no me pase desapercibido.

Creo que es positivo, recuperar la relación con tus cercanos, con tus personas cercanas. Es algo que en lo urbano se ha perdido y aquí, si quieres vivir bien en el pueblo, sobre la base de una buena vecindad, tienes que cuidar tus relaciones, tienes que saber cuidarte a ti y cuidar al otro.

Al igual que otras, esta Comarca si quiere fomentar el asentamiento, la cercanía, tendrá que focalizar y priorizar lo suyo y eso significa dar de lado a otras cosas, al desarrollismo. Lo que se dedique al AVE, al puerto seco, a la autopista tal, eso es contrario a la cercanía, entonces las instituciones en vez de apoyar o callar ante eso tienen que levantar la voz cada vez que un macro proyecto dedique cientos o miles de millones de euros a algo que va en contra de la cercanía. La Comarca y la ruralidad son cercanía. Dedicar las cosas a lo nuestro, favorecer pequeñas comunicaciones, favorecer el tema de las mediaciones, los jueces de paz (que no se sabe ya ni qué son) pequeñas iniciativas. La cuestión del urbanismo a nivel rural, no pretender que un pueblo sea una pequeña ciudad, que se mezclen las cosas, que se mezcle la producción, que se mezclen los animales con las personas. El tema de movilizar un patrimonio, ser consciente del proceso histórico que está sufriendo el patrimonio. El abandono rural deja en desuso un patrimonio ingente que no ha ocurrido nunca en la historia. Es la primera vez que un patrimonio tan enorme de vivienda y otros inmuebles queda en desuso o abandonado. Eso hay que atajarlo, hay que intervenir ahí y las instituciones pueden intervenir de forma positiva o negativa poniéndolo en mano de mercados/intereses o facilitando el acceso de primeras viviendas.

Poner en valor nuestros pueblos

Se debe tener claro que es prioritario y es un objetivo básico, común y puesto sobre la mesa el poner en valor los pueblos, la vida en el medio rural. Ya no sólo rehabitar y que vuelva la población, es el hecho de que se fije la población. Que la gente no piense que lo urbano es mejor, que es un estilo o forma de vida que es igualmente válida y que el beneficio aquí no está en lo económico necesario como prioritario, es decir aquí el valor no es solamente si va a ser económicamente rentable (que lo será) pero también está la rentabilidad humana, la rentabilidad del patrimonio, la rentabilidad de lo natural, de un entorno habitado. Un entorno habitado está más defendido precisamente de los intereses económicos, pero claro eso choca directamente con las agendas de más arriba.

Mientras no se establezca que existe el mismo valor para distintas formas de vida, va a ser muy difícil que lo rural se ponga sobre la mesa.

De cara a la comarca, también es importante dejar a un lado la competitividad entre pueblos y aprender que lo que es bonito es que haya distintos recursos, no focalizarlos sobre el mismo núcleo poblacional amplio. Si el pueblo de al lado ya ha hecho una piscina no tengo que poner otra, a lo mejor lo que puedo hacer es poner un autobús para que mi gente pueda ir a la piscina del otro pueblo y se mezcle.

Hay una tendencia, hasta donde sé, que consiste en poner a disposición los bienes naturales a grupos o empresas que vienen de fuera. Los explotan, pagan un canon o sale a subasta y se les concede, los aprovechamientos forestales sobre todo, creo que ahí hay un gran potencial para que gente de los pueblos, cuadrillas, grupos, cooperativas, municipios que tengan una empresa municipal de trabajos forestales…y usen ese patrimonio para crear empleo.

Crear Comarca

También, debemos resaltar algunas iniciativas positivas que se producen en el territorio y ayudan a crear Comarca como,  Iniciativas  que ponen en contacto a proyectos dentro de la zona, el tejer redes entre nosotros por ejemplo derivó en una serie de proyectos que se tradujo en varias jornadas de trabajo colectivo, tanto aquí en Villasur como en Valmayor de Puenteurría. Al final fueron jornadas en las que nos unimos para hacer trabajos gordos de modo que en un día se pudo hacer alguna labor que sin un montón de personas era impensable o como las jornadas y actividades que organizan en la Mancomunidad “Encuentro de Caminos” en la zona de Atapuerca.

Para concluir, señalar que la gente que quiera venir al medio rural tiene que saber disfrutar de pequeñas cosas del día a día, de la naturaleza, de relaciones muy cercanas. Esto implica en parte una pequeña renuncia a unos aspectos de egoísmo, de individualidad. Una renuncia al “yoismo” para que haya un nosotros, sin un nosotros no te puedes venir a un pueblo.

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AGALSA

El territorio de Agalsa se encuentra en el sudeste de la Provincia de Burgos, agrupando a 55 municipios (114 Entidades Locales), alrededor de la Sierra de la Demanda, un alargado macizo montañoso, perteneciente al Sistema Ibérico. Sus límites los definen;  al norte el Camino de Santiago, al este la Comunidad de La Rioja, al sur la comarca de Pinares Burgos-Soria y al oeste el territorio de Lara, integrado en el grupo.

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